LIBERTAD DE EXPRESIÓN......PERO PARA TODOS

Por Luis Baras


Llevo dos días recibiendo lecciones de constitucionalidad de gente que me insiste en la legalidad del nombramiento de Pedro Sánchez, como si uno no lo supiera y lo aceptara. Como si por ser legal ya no admitiera crítica. En un país donde se critica todo y se opina y critica hasta las decisiones judiciales. Es curioso, siempre viene de gente a la que le molesta que no pienses como ellos. Gente que no permiten la crítica sobre su ideología o sobre los personajes de su órbita. Estos individuos intolerantes son, a menudo, gente que con otros temas se le llena la boca con lo de la "libertad de expresión". Eso si, cuando uno la ejerce libremente pero no coincide con su tendencia política o su pensamiento te atacan sin piedad, como si fueras un inculto ignorante que no tienes ni idea de lo que hablas.

Son personas que no dejan que emitas una opinión libremente si va contra su forma de pensar. Que no debaten en armonía porque Inmediatamente te etiquetan y te clasifican y, si pueden, te menosprecian o te insultan. Esos que no entienden que un ciudadanos no tiene que ser de nadie, ni de ningún partido, sino solo de su propia opinión. Esos, los que exigen la libertad de opinión para raperos, actores y populismos no permiten, bajo ningún concepto, que uno exprese sus opiniones ni en su propia página de Facebook.

A eso que desde ayer se rebelan contra todo el que ose criticar la forma de llegar a la presidencia de Pedro Sánchez, argumentando la legalidad de su nombramiento, les comento el apartado 20 de nuestra Constitución que en su apartado A dice que los ciudadanos españoles tenemos derecho a" Expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción".

Por tanto, lo mismo que el Sr. Sánchez ha accedido a la Presidencia legalmente, yo voy a seguir ejerciendo mi derecho de opinión libre y legalmente también, como periodista y como ciudadano, al amparo de esa misma ley que algunos intolerantes me argumentan.